Llevo un cacao importante con un tema: las apps de notas. El otro día David Bonilla hizo una pregunta en Twitter respecto de Evernote, y me acordé que Evernote fue la primera aplicación de notas que yo empecé a utilizar, ya ni me acuerdo cuándo. Pero hace muchos, muchísimos años. Allá por el año 2002 o 2003. Quizá antes. Pero bueno, da igual porque no me acuerdo, y eso no es lo más relevante. La cosa es que en su momento salí de Evernote para llevarme todas mis notas a Apple Notes. Fue la primera vez que hice una gran migración de todo el repositorio de pensamiento que constituía mi aplicación de notas, en este caso de Evernote.

Con el paso del tiempo, me volví a llevar el contenido de mis notas a Notion. Claro, era una herramienta que iba a ponerse de moda, que lo iba a petar, era gratuita, o eso creía yo, y a ello que me lancé. Y me duró muy poco la ilusión. Me duró muy poco y a partir de entonces, estaríamos hablando de de 2018 o 2019, entré en una deriva de la que todavía no me he recuperado.
Volví a Notion porque la condición profesional así me lo exigía, y así estuve hasta que en 2023, a mediados creo recordar, tomé la determinación de parar esa espiral de probar todas y cada una de las aplicaciones que salían para ver cuál era la mejor. Entonces volví a lo que fue mi casa: Apple Notes. La decisión de parar también tenía una motivación de salud mental: dejar de querer estar la última de todo y poder centrarme y enfocarme en lo básico. Para ello, encontré un refugio estupendo en el ecosistema de aplicaciones nativas de Apple.
Y con el paso del tiempo, el ser humano es gilipollas así en general, volví a intentar encontrar la mejor aplicación que tuviese todas las funcionalidades que a mí me gustaría tener. Incluso me puse a programar una con vibe coding, que por lo menos me sirvió para introducirme en la primera mitad de 2025 en ese apasionante universo. 
Pero bueno, la cuestión es que no he dejado de tener esa sensación de cierta orfandad respecto de la aplicación sobre la que confiar y hacer descansar todo el banco de conocimiento que supone las anotaciones del día a día. Tanto a nivel profesional como a nivel personal.
Y hoy aquí estoy, que había escrito un artículo para decir que volvía a Apple Notes, y estoy redactando esto en Craft, lo estoy editando en Ulysses y lo subiré a WordPress utilizando esta misma aplicación. Es decir, que estoy hecho un lío.
Problemas del primer mundo, que diría otro. Pero en todo caso me interesa mucho porque desde una perspectiva de experiencia de usuario estoy convencido de que Apple Notes sacaría mucha mejor nota que Craft, pero por alguna razón mis sesgo me lleva a quedar nuevamente seducido por la abundancia de funcionalidad, por mucho que sepa que no le viene bien a mi creatividad.
Y sí, pesa mucho la idea de que el ecosistema de Apple, o cualquier otro ecosistema, tiene un valor que a veces no percibimos, pero que cuando lo hacemos, compensa de largo el valor que me puedan dar aplicaciones que no forman parte de ese ecosistema. 
En fin, que creo que hoy no voy a salir de este atasco y que tengo claro que Apple Notes es una herramienta fantástica que se integra a la perfección con el ecosistema de aplicaciones de todos los dispositivos y plataformas Apple.
Y Craft es una pedazo de aplicación muy conseguida, que vive perfectamente en ese ecosistema, aunque no se integre en él. Y además tiene una versión web que permite un uso estupendo desde fuera del ecosistema de Apple. Ahora el vector que me queda por integrar es donde deposito todo el conocimiento que hay almacenado en tantos y tantos años de notas. 
Eso lo he vivido yo compañero. Usuario frustrado de Evernote donde lo tenía todo, a partir de ahí decidí no atarme las manos. Uso diferentes programas, básicamente por entrar en modo escribir, pensar… pero este tema lo he resuelto con Obsidian. Por razones claras: formato abierto markdown, alojado en mi ordenador y sincronizado, seguro y además disfrutable. Escribo para mi y me enfoco. Además su planteamiento como organización me parece fantástico, no meto funcionalidades por meter y ni siquieres integro IA, aunque puedes hacerlo muy fácil. Yo ahora con Claude, creo que he encontrado el ecosistema para mi, pero claro, cada uno es un mundo.
Lo que tengo claro, es que si un dia tengo que mirar, va a ser muchísimo más fácil que antes.
Es bastante flipante, la de gente a la que Evernote nos dejó tirados. En todo caso, yo ahora estoy tirando de Ulysses. Me sirve para todo lo que necesito y aunque dependo de que me deje las cosas en iCloud, tanta gente a la que respeto estáis hablando de Obsidian, que puede que le dé una oportunidad. Pero de momento Ulysses me está lavando muy blanco y me gusta mucho: formato markdown, organización por carpetas, exportación a varios formatos, publicación directa a WordPress y software europeo.