Hay un post en Reddit que muestra muy bien el relato de un diseñador UX que está harto de los consejos de carrera contradictorios que se encuentran por todas partes (y con el que de alguna forma me identifico). Nos guste más o menos, hay gente que dice que te especialices rápido o te quedarás encasillado. Hay otra gente que dice que te mantengas generalista o te encasillarán. Unos juran que necesitas experiencia en startups, mientras otros aseguran que sin pasar por una gran empresa estás perdido. Y mientras tanto, tú estás ahí, con tu café ya frío, y sin saber si deberías aprender a programar, hacerte estratega, un bootcamp de IA o simplemente seguir haciendo lo que te gusta.

El problema no es nuevo, pero últimamente se ha agravado. La democratización de las plataformas de contenido ha creado un ecosistema donde cualquiera con seis meses de experiencia y una cuenta de LinkedIn puede venderte su framework definitivo para tu carrera en UX. Y lo peor de todo este rollo es que a veces suena hasta convincente, porque todo está envuelto en un vocabulario que parece profesional, hay infografías bonitas por todas partes, e incluso hay como un ambiente que genera la ilusión de que existe un camino correcto que tú, pobre mortal confundido, todavía no has descubierto.
Pero aquí está la verdad incómoda: no existe ese camino correcto. Y quien te diga que lo tiene, o está mintiendo o está vendiendo algo (generalmente, las dos cosas a la vez).
El contexto que nadie te cuenta
Vamos a hacer un ejercicio muy simple que consiste en poner las cosas en perspectiva.
- Un profesional junior de UX está tratando de encontrar su sitio en el trabajo profesional como puede, haciendo el ejercicio de entender qué es esto del diseño de experiencias más allá de mover rectangulitos en Figma.
- Un mid está buscando la forma de dar el salto a senior sin convertirse en un gestor de proyectos que ya no diseña.
- Un senior está intentando establecerse y decidir si quiere liderar equipos o convertirse en un experto técnico.
¿Cómo va a servir el mismo consejo para todas estas personas? Pues está claro que no puede. Se llama principio de realidad. Pero, eso sí, no impide que LinkedIn esté lleno de posts que empiezan con “Los 5 pasos que todo diseñador UX debe seguir” o “El error que está arruinando tu carrera en diseño”. Con todo el cuajo que permite la plataforma.
Y aquí es donde me voy a poner pesado: la gente que más consejos da suele ser la que menos contexto tiene. No porque sean malas personas (nada que ver con eso, salvo alguna cosa), sino porque llevan poco tiempo en esto y todavía no han vivido suficientes fracasos como para saber que lo que les funcionó en su startup de 8 personas en San Francisco no se traduce automáticamente a una consultora europea, a una gran corporación bancaria, o a una cooperativa de autónomos.
La trampa de las trayectorias lineales (y el espejismo de la rapidez)
Me gusta mucho algo que sale en ese hilo de Reddit: las trayectorias no lineales son cada vez más valiosas: el tipo que además de UX es cineasta independiente o la persona que trabajó en desarrollo antes de pasarse a diseño. O uno de mis perfiles favoritos: quien tiene un background en psicología, o en periodismo, o en lo que sea. En resumen: las personas que atesoran esas experiencias tangenciales, que dan la perspectiva que el diseñador que ha seguido el camino correcto nunca tendrá.
Pero, y esto es importante, desde la perspectiva empresarial os aseguro que las trayectorias no lineales dan algo de miedo. Dan miedo porque existe el riesgo real de que la persona pierda el foco, de que modifique su carrera hacia otra parte alejada de la UX o de que un día se despierte y decida que en realidad lo suyo es el cine o la carpintería. Y tiene cierta parte de sentido porque como empresario o como gestor de equipos, tienes que lidiar con esa incertidumbre.
Pero aquí está el truco: esa incertidumbre existe de todas formas. La persona que ha seguido el camino lineal perfecto también puede decidir un día que está quemada y que se va a abrir una panadería en un pueblo. La diferencia es que la persona con trayectoria no lineal probablemente tiene más autoconocimiento, porque ya ha explorado otras cosas y ha decidido conscientemente quedarse en esto. Nunca, nunca perdamos esto de vista.
Y luego tenemos que abordar el otro problema que, desde mi punto de vista, es capital cuando hablamos de desarrollo profesional: la prisa. Todo el mundo quiere que todo pase muy rápido. Gente que lleva dos años en UX y ya está desesperada porque no es senior. Personas que llevan seis meses aprendiendo y ya quieren saber cuál es su especialización. De verdad que tenemos que ponerle freno a esto de una forma o de otra. Es como plantar un árbol y preguntarte a los tres meses por qué todavía no da fruta.
Una carrera profesional no se construye en dos días, ni en dos años, ni en cinco. Se construye en décadas. Con paciencia, con fracasos, con experimentos, con cambios de rumbo, y sobre todo, con mucho trabajo que nadie ve y que no es instagrameable. Lo siento, pero esto es lo que hay.
Por qué hay que desconfiar de los consejos de salón
Ya me he venido arriba, así que ahora viene la parte donde me pongo realmente pesado.
Si alguien te está dando consejos de carrera en UX y cumple alguna de estas características, desconfía:
- Lleva menos de cinco años trabajando en esto (y créeme, cinco años es ser generoso)
- Su experiencia se limita a un sólo tipo de empresa (startups, grandes corporaciones, agencias)
- Nunca ha tenido que tomar decisiones difíciles de negocio relacionadas con contratar, despedir, o gestionar un presupuesto
- Vende cursos o coaching de desarrollo profesional como actividad principal
- Su consejo empieza siempre con “lo que tienes que hacer es…”
- Habla en absolutos: siempre, nunca, todos, ninguno
- No te hace preguntas sobre tu contexto antes de darte su opinión
El consejo de salón es fácil de dar. Es cómodo. Es el equivalente profesional a gritarle al árbitro desde el sofá. Pero hay que ser honestos y decir las cosas claras: construir una carrera real, en el mundo real, con sus limitaciones reales (económicas, geográficas, personales, familiares), es otra historia completamente diferente.
Lo que nadie te dice (pero deberías saber)
Por descontado, a estas alturas de mi carrera profesional, me siento mucho más que legitimado para escribir lo que voy a poner a continuación. Esta es la lista de cosas que son ciertas aunque sean incómodas. No son bonitas, no son fáciles de convertir en una infografía de LinkedIn, y probablemente no te gusten. Pero son honestas.
- Tu carrera la construyes tú, y no hay atajos. Ningún curso, ningún bootcamp, ningún mentor milagroso va a hacer el trabajo por ti. Pueden darte herramientas, contexto, perspectiva. Pero el trabajo duro y sostenido en el tiempo sólo lo puedes hacer tú.
- El autoconocimiento es más importante que las habilidades técnicas. Y el autoconocimiento se consigue con años de probar cosas, fallar, reflexionar, y volver a intentarlo. No leyendo posts de LinkedIn sobre cómo descubrir tu propósito en UX.
- Las decisiones de carrera importantes siempre implican renunciar a algo. Si decides especializarte en research, estás renunciando a ser diseñador visual. Si decides liderar equipos, estás renunciando a hacer craft todo el día. Si decides trabajar en una consultora, estás renunciando a trabajar en producto. No existe la opción perfecta que te da todo.
- La mayoría de las veces, lo que funciona es hacer lo contrario de lo que está de moda. Cuando todo el mundo está obsesionado con AI y con ser diseñador de productos digitales, puede que haya más valor en convertirte en un experto en investigación cualitativa tradicional. El mercado premia la diferenciación real, no seguir tendencias.
- Necesitas mentores de verdad, no influencers de LinkedIn. Un mentor real es alguien que te conoce, que entiende tu contexto, que normalmente ya ha estado donde tú quieres estar, y sobre todo que está dispuesto a invertir tiempo en ti sin esperar nada a cambio.
- Tu red profesional importa más que tu portfolio. Y tu red profesional no se construye sólo coleccionando contactos en LinkedIn. Se construye con tiempo, haciendo buen trabajo, siendo generoso con tu conocimiento, cumpliendo tus compromisos, y manteniendo relaciones reales a lo largo del tiempo que mencionaba al principio.
- A veces el mejor consejo de carrera es: no lo sé, depende de lo que quieras tú. Porque es verdad. Dependiendo de si priorizas dinero, estabilidad, aprendizaje, impacto, balance con tu vida personal, autonomía, o lo que sea, las decisiones correctas son completamente diferentes. No hay una receta única en ningún caso.
- Las trayectorias no lineales son valiosas, pero también son un riesgo. Si vas a explorar otras cosas, hazlo de manera consciente y porque te mueve la pasión. Entiende que estás apostando por diferenciación pero hay que tener siempre muy presente el principio de realidad y asumir la incertidumbre que te va a acompañar. Y, por descontado, ten claro por qué lo haces y qué límites te pones.
- La especialización profunda tarda años en construirse y es aburrida. Los posts de LinkedIn hacen que parezca que puedes convertirte en experto en algo en seis meses. Mentira. No te lo creas. La especialización real requiere años haciendo más o menos lo mismo, profundizando, fracasando y refinando. No es sexy ni cool. Pero funciona.
- Nadie sabe realmente lo que está haciendo, ni siquiera la gente con 20 años de experiencia. La diferencia es que quien lleva más tiempo lo sabe y está en paz con eso. Quienes llevan poco tiempo todavía creen que existe una respuesta definitiva y están desesperados por encontrarla.
¿Y entonces qué hago?
Si has llegado hasta aquí esperando que te diera cinco pasos accionables para construir tu carrera en UX, siento decepcionarte.
Lo único que puedo decirte es esto: empieza contigo mismo. Hazte preguntas difíciles. ¿Qué es lo que realmente quieres? No lo que deberías querer según LinkedIn, sino lo que tú, con tus circunstancias, con tus prioridades, con tu vida, realmente quieres. ¿Qué estás dispuesto a sacrificar? ¿Qué no estás dispuesto a sacrificar bajo ninguna circunstancia?
Y luego, busca personas que hayan hecho algo parecido a lo que tú quieres hacer, en contextos parecidos a los tuyos, y pregúntales cómo fue. No necesariamente para copiar su camino (porque no vas a poder), sino para entender qué decisiones tomaron, qué trade-offs hicieron, y por supuesto qué les salió bien y qué les salió mal.
Y acepta que te vas a equivocar y vas a meter la pata. Vas a tomar decisiones que en retrospectiva parecerán estúpidas. Ya verás las veces que vas a pensar aquello de: en su cabeza sonaba espectacular. Vas a rechazar oportunidades que luego resultarán haber sido buenas y vas a maldecir por ello. Vas a aceptar trabajos que serán un puto desastre. Forma parte del proceso. Lo importante no es no equivocarse, sino aprender de los errores y seguir adelante.
Porque al final, tu carrera no es una línea recta hacia un objetivo claro. Es un camino lleno de curvas y lleno de decisiones tomadas con información incompleta, de oportunidades que aparecen cuando no las esperas, y de mucho, mucho trabajo que nadie ve.
Y cualquiera que te diga lo contrario, ya te digo yo que te está contando una película.
Muy interesante y acertado el post. Personalmente creo que se puede aplicar no solo al entorno de UX: es extrapolar a otros sectores.
Elegir es apostra por algo y tb descartar y dejar cosas atrás.
Me lo guardo para compartirlo con personas e procesos de cambio. Gracias y enhorabuena por el post. saludos
Gracias Miguel por tu comentario. Desde luego, es extrapolable en sus líneas básicas a otros sectores. La cuestión es que en los aspectos que tocan con Diseño tradicionalmente ha habido poca barrera de entrada y eso ha implicado la aparición de voces y de actores que han promocionado algunos de los escenarios de los que hablan el artículo, y eso lo hace un poco más puntiagudo, por decirlo de una manera diplomática.
OK, entendido. Gracias!!