Llevo meses escribiendo sobre DANOK. Sobre el pacto, sobre la estructura, sobre lo que significa construir una alianza de consultoras especializadas como alternativa a los grandes del sector. Todo eso sigue siendo cierto. Pero hoy quiero contar otra cosa: que ya no estamos hablando de lo que queremos hacer. Lo estamos haciendo.

Los primeros movimientos
En las últimas semanas, sólo desde Torresburriel Estudio, hemos puesto en marcha tres movimientos que ilustran bien de qué va esto.
El primero: estamos trabajando ya en una oportunidad con un partner de DANOK que, seamos honestos, de otra forma nunca nos hubiese llamado. No porque no nos conociese, sino porque no había un contexto que lo facilitase. Ahora ese contexto existe.
El segundo: tenemos agendada una sesión para explorar oportunidades conjuntas con otro partner. Todavía no hay proyecto, pero hay conversación. Y la conversación es el primer paso de todo.
El tercero: hemos calendarizado una reunión con un cliente nuestro al que vamos a presentar a otro partner de DANOK. Nosotros llevando negocio a la red. Porque esto funciona en todas las direcciones o no funciona.
Y aquí viene lo importante: esto es solamente lo que estamos haciendo nosotros. Somos ocho partners. Los ocho estamos generando movimientos similares. Multiplicad por ocho y empezaréis a ver la dimensión de lo que se está cocinando.
Oportunidades de negocio en red
No voy a vender humo. Todavía no hay resultados que poner encima de la mesa. Lo que hay son oportunidades en marcha, conversaciones abiertas, proyectos en fase de definición. Pero la maquinaria ya gira. Y cuando ocho consultoras especializadas empiezan a mover oportunidades de manera multilateral, los frutos no tardan en llegar. Y cuando lleguen, van a ser exponenciales.
La estructura que viene
La tarea que tenemos por delante es clara: construir la estructura que permita no sólo sostener esto, sino ampliarlo. Procesos, gobernanza, coordinación operativa. Todo lo que hace falta para que una alianza de consultoras de este tipo escale sin perder lo que la hace valiosa.
Las sensaciones que tengo son difíciles de describir, las cosas como son. Llevamos quince años (que sí, que este año hacemos 15 años, ni más ni menos) construyendo una consultora desde Zaragoza para el mundo, compitiendo en un mercado donde el tamaño importa más de lo que debería. Y ahora, por primera vez, siento que estamos jugando en otra liga. No porque hayamos crecido solos, sino porque hemos encontrado la forma de crecer juntos.
Seguimos.
Me resuena mucho esta idea de crecer juntos sin perder tu rubro.
En mercados donde competir contra “los grandes” es casi imposible para consultoras boutique, las alianzas bien diseñadas no son una alternativa: son la evolución lógica.
Interesante ver cómo, cuando hay confianza y reglas claras, el tamaño deja de ser una barrera y pasa a ser una consecuencia.
Que todo salga bien!
Percy, amigo, muchas gracias por tus palabras. Efectivamente, en eso estamos. Un fuerte abrazo.